Vivir con un niño autista no es fácil, lograr entenderlos toma su tiempo, Sin embargo en ese proceso ellos con sus ocurrencias nos alegran la existencia y despierta en nosotros ternura y cariño.
Tengo la intención de compartir con ustedes hilarantes momentos que suelo pasar con mi hermano, de las cuales más de una vez me han hecho sudar de vergüenza pero que a las finales me queda como una lindo recuerdo para contar.